¿Y si vuelve a tocar aquí?

Este año la carnicería calagurritana ha vendido en dos semanas 34.000 euros del 37.338. :: m.f.
/
Este año la carnicería calagurritana ha vendido en dos semanas 34.000 euros del 37.338. :: m.f.

Calahorra es el municipio riojano más afortunado en el sorteo en los últimos años La carnicería Mateo de la localidad riojabajeña repartió el año pasado entre sus clientes 27,5 millones de euros de un tercer premio, el 78.748

MARÍA FÉLEZ

calahorra. Nadie sabe qué tiene esto del azar que parece, en algunos momentos, fijarse en un municipio hasta que su llegada se hace casi una costumbre entre sus habitantes. Eso parece sentirse en Calahorra estos días. Da igual que en el 2002 el sorteo de Navidad agraciase a los calagurritanos con 138 millones de euros (ocho veces el presupuesto de la ciudad por aquellos años) o que el año pasado volviesen a caer más de 27 millones de euros con un tercer premio que se trasladó desde el otro lado del Ebro; la gente sigue confiando en que la suerte vuelva a rondar las calles calagurritanas y que el día 22 se repitan escenas como las de las dos ocasiones anteriores, llenas de ilusión, sonrisas y champán.

Pero los riojanos no quieren pensar que la suerte sólo está en Calahorra y este año se han consignado en la región 92,58 euros de lotería para el sorteo de Navidad (lo enviado por la ONLAE a las administraciones), lo que supone 26,42 euros más que la media nacional. El 155, el famoso artículo aplicado en Cataluña, es el protagonista de muchas de las peticiones especiales sin olvidar terminaciones tradicionales como el 13 o el 7. ¿Y si vuelve a caer otra vez en La Rioja? En 1851 cayó por primera vez el Gordo en La Rioja, así como en 1961, 2002 y 2014, pero otras veces premios menores han sido bien recibidos. Así fue el año pasado.

Sergio Calvo aún no puede olvidar lo que vivió ese día. La costumbre arraigada de su padre por comprar la lotería de Navidad en San Adrián (Navarra) se quedó impregnada en él cuando, junto a sus hermanos, se hizo con el negocio familiar en Calahorra. Doce mil euros en lotería que en un instante se convirtieron en 27,5 millones de euros. «En ese momento no te das cuenta, pero cuando pasan los días y lo conviertes a pesetas alucinas», reconoce Sergio.

A ellos les tocó un buen pellizco por partida doble. «Los clientes supieron agradecer muy bien el premio» cuenta. «Lo que teníamos previsto vender en toda la Navidad lo superamos con creces durante esos primeros días; la gente venía a por jamones y chuletones para regalar a familiares y amigos», comenta.

Tiene sobre todo en mente a ciertas clientas. «Recuerdo especialmente a una que a final de mes tenía que andar dejándonos a cuenta lo que compraba porque andaba un poco mal... nadie se puede imaginar el gusto que da poder ayudar a ese tipo de gente», dice aún emocionado.

«También ha habido algún enfado que otro; la gente te dice que por qué no le insististe en comprar...». Seguro que ninguno dura cien años.

Este año la lotería ha pasado como un tsunami por la carnicería. «El año pasado habíamos comprado 12.000 euros y se vendieron de forma escalonada; este año cogimos 34.000 (un número entero) que hemos vendido en menos de dos semanas», comenta. «Y eso que hicimos más participaciones para que llegase a todo el mundo», añade. «Esto parecía una administración de lotería. Venían a por 10 y 12 décimos», comenta.

Y es que nadie se quiere quedar con el gusanillo de pensar: ¿Y si vuelve a tocar aquí?

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos