El décimo soñado que alborotó la sede de CSIF

El décimo soñado que alborotó la sede de CSIF

  • Aluvión de peticiones al sindicato tras publicarse la anécdota de una extremeña que soñó que tocará el número al que juega, el 40.083

Una mujer extremeña adquirió la semana pasada prácticamente todos los boletos del número 40.083 del sindicato Csif-Rioja convencida de que este será el 'gordo' del Sorteo Extraordinario de Navidad de este año después de haber soñado dos veces con esta combinación. La noticia, adelantada por la web de Diario LA RIOJA, alcanzó el mismo día de su publicación un notable eco y derivó en una repercusión mediática especialmente sensible en Extremadura, con impacto muy acusado en el epicentro de la información, el propio sindicato riojano, donde se vieron desbordados en dos sentidos: por la petición de boletos con el número soñado y por las llamadas de medios de comunicación que se interesaron por la información.

Un aluvión de solicitudes que ha tenido al sindicato en un frenesí y que ha satisfecho en cierta medida recurriendo a mil estrategemas. Por un lado, porque los trabajadores y afiliados que se habían reservado alguna participación pusieron parte de ella a disposición de quienes en su momento no la habían adquirido y luego, cuando conocieron la noticia del décimo 'soñado', quisieron su parte. "Llamaban de todas partes, no sólo de La Rioja, sino de toda España", explican en la central sindical, donde recurrieron a una fórmula para aliviar el alud de solicitudes: ponerse en contacto con la administración de lotería de Grañén, un pueblo de Huesca donde hace dos años ya tocó el primer premio navideño, y que ahora repartía 6.000 euros de los 32.000 en que se divide el número. Los otros 26.000 euros son los que llevaba Csif.

"Tuvimos la suerte de que no habían vendido toda la lotería en Grañén", relatan en el sindicato. Así han podido solventar los compromisos más cercanos de sus afiliados, que comparten la fe en el número de la soñadora extremeña cuya identidad se desconoce. En Csif-Rioja recuerdan que sus amigas, las mujeres que se llevaron las papeletas del sindicato, entraron en la sede decididas a llevarse el mayor número de boletos, pero ya se habían repartido muchos y tuvieron que conformarse con los 40 disponibles. "Nos contaron el sueño de la amiga y nos pareció curioso", recuerdan. Pero lo más sorprendente fue cuando volvieron al día siguiente para pedir más participaciones pues la amiga extremeña había vuelto a soñar con la misma numeración.

El sindicato ya no tenía más participaciones, así que sus responsables tuvieron que recurrir a la buena voluntad de amigos y simpatizantes del sindicato que no tuvieron problema en ceder algunas de las suyas. En esta ocasión se llevaron otros 20 números; en total se gastaron unos 150 euros. El sindicato se quedó sin más boletos pero al menos, con el pellizco arañado en Grañén, han paliado algunas peticiones, esperando que el sueño haya sido premonitorio y en la confianza de que también sea un buen presagio el nombr del lotero aragonés: se llama Fortunato.